ENTAMU

El último año del siglo XIX, vio la llegada de mi abuela a la vida, en el humilde y pescador barrio de Sabugo; vio la llegada de mi abuelo, que con su familia mirandina, desembarcó en el puerto de Santander, trasladándose a la Calle Nueva de Avilés. Llegaron a bordo del barco Alfonso XIII, procedentes de Santa Clara (Cuba), él apenas tenía tres años, sus padres no habían ido a hacer la Habana, habían ido de criados de unos señores de Galiana, y regresaron con cuatro reales, con los que abrieron el bar Casa la Rubia.

Cuento todo esto, porque mi abuela, es una de las mayores responsables de mi interés por la historia de nuestra villa; Sus historias sobre cosas acontecidas en la villa, como el hambre que pasaba en los principios del siglo XX, el vampiro de la Magdalena, el bar que poseía mi bisabuela, la fabrica de baldosas de mi abuelo, etc., me hicieron empezar a investigar sobre nuestro pasado. No es que mi abuela fuera una gran contadora de historias, pero recuerdo que a mediados de los años 80, cuando la televisión programaba la serie Raíces, esa serie hizo que empezará a interesarme por mis antepasados, ¿quiénes eran? ¿cómo vivían? ¿de donde procedían?, ahí empezaron las preguntas a mi abuela, de sus respuestas salieron nombres como Gertrudis, Benita, el Sargento “Pates”, Pepe “El Cristo”, etc. Veinte años más tarde, me regalaron un libro: “Avilés Memoria Gráfica”, cientos de fotografías del Avilés de primeros del siglo veinte. En ese momento renació mi interés por nuestro pasado, pero no solamente por mis ancestros. Esas imágenes hicieron que retomará con fuerza la realización de mi árbol genealógico, pero también mi interés por lo que es toda la historia de nuestra, villa milenaria.

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martes, 6 de marzo de 2018

EL GREMIO DE MAREANTES

(Extraido de un artículo de Roman Antonio Alvarez en la Voz de Aviles)
De los primeros datos históricos se deduce que el Gremio de Mareantes nació, como todos los demás de esta Edad Media, bajo la protección, dirección e impulso de la Iglesia, teniendo desde un principio como Patrón a San Telmo y con posterioridad se introduce también como Patrona a Nuestra Señora de las Mareas. Posiblemente el origen del Gremio sea incluso anterior a la vida de este Santo del siglo XIII, patrono de Tuy, y cuya santa dedicación a los pescadores y los milagros que se le atribuyen en relación con los mismos, hizo que su patronazgo se extendiera rápidamente por los Gremios de Mareantes de todo el Cantábrico y el Atlántico. La relación de San Telmo con Avilés se remonta a la toma de Sevilla por Alfonso III el Santo, ya que bendijo la flota de naves que remontando el Guadalquivir rompió el puente que unía Sevilla con Triana logrando la rendición de la ciudad. Entre los marinos autores de la gesta estaba Rui Pérez de Avilés. Posteriormente, el que luego sería elevado a los altares como San Telmo, abandonó su cargo de Capellán de los Ejércitos Reales y se marchó a Galicia desde donde ejerció su dedicación a los más humildes entre los que se encontraban preferentemente los pescadores. Murió en Tuy que le hizo su patrono y desde allí su patronazgo se extendió como ya se dijo anteriormente. Avilés, que conserva un precioso crucero, ahora en restauración, dedicado a San Telmo y que tiene una gran antigüedad, posiblemente fuese de las primeras villas del norte cuyo Gremio de Mareantes adoptase a San Telmo como su patrón.

sábado, 3 de marzo de 2018

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE



A mediados XIX y finales del siglo XIX mucho jóvenes asturianos se fueron a “hacer la habana”, según se cuenta venían cargados de dinero, pero para la inmensa mayoría de ellos la realidad era muy distinta. Reproducimos un artículo extraído del periódico madrileño “La Época” del 24 de septiembre de 1860:



“Continúa la emigración para Ultramar de la juventud de nuestras provincias del norte. Días pasados se embarcaron en Ribadesella, en el bergantín Juanito, 22 jóvenes. Quizá a estas fechas habrá salido de Gijón el bergantín Habana con otros 200. Avilés se encarga también de dar salida a 800 o 900 pasajeros; Luarca y otros puertos surten también plazas a Cuba, y en fin, pasarán de 3000 los viajeros que en el año actual dará Asturias, y eso que el descenso es casi conocido porque no hay gente, y por consiguiente, a medida que escasee la población, escaseará también la juventud que emigra.

 A propósito de esto dice el corresponsal del “Faro Asturiano”, creo del caso traer aquí una conversación habida con unos jóvenes que volvían de América. Venían el 15 del corriente en la silla-correo de Oviedo. ¡pobres jóvenes! a la edad de 22 años, su fisonomía representaba la de 40. Enfermos, decrépitos, más bien parecían seres de aquellos que están próximos a agotar su existencia. Interrogados sobre su venida, respondieron la debían a sus ahorros y privaciones, pues si así no fuese, ni aún el consuelo les quedaba de volver al seno de la familia. “Los que salvan de una muerte prematura, dicen que se ven envueltos en la miseria, y cuantos conocemos que vendrían para España, si tuviesen con que pagar el pasaje. Allí el que consigue colocarse por la comida está de enhorabuena, y en cambio dejan en nuestra patria de ganar un jornal decente.”

viernes, 16 de febrero de 2018

LA RULA DE AVILES

Un día de Abril de 1920, los pescadores avilesinos, capitaneados por Tadeo Fernández, prestigioso patrón de pesca y hombre de pro entre sus compañeros, por su consejo siempre acertado y por su cualidad de marinero experto, se reunieron en el desaparecido Centro Obrero de la Calle de Pinar del Río, acordado constituir la Cofradía de Pescadores que, en sus comienzos, se tituló “El Crepúsculo”. El ambiente social de aquella época, pretendió influir en los reunidos para dar a su agrupación tintes políticos, pero ellos no entendían, no querían entender de política ni de luchas sociales y exigieron absoluta independencia, ellos querían una asociación eminentemente benéfica que les asistiera en las crisis de trabajo, en la enfermedad y la ancianidad. Así lo quisieron, y así fue.
En aquella reunión preliminar quedó señalado el camino a seguir, y que en realidad fue parco en problemas, puesto que después de señalar las cuotas de asociados (25 céntimos semanales), y fijar el cinco por ciento del valor de la pesca para gastos de Cofradía, se acordó realizar gestiones para conseguir dinero y proceder a la construcción de la rula, en lo que en lo sucesivo se subastaría el pescado, en vez de hacerlo sobre el carel de las lanchas o en la cubierta de los barcos como hasta entonces se hacía.
Los entusiastas marineros, a cuyo frente quedó como presidente Tadeo Fernández, consiguieron la cantidad de 5000 pesetas para tal menester, siendo facilitada dicha cantidad así: 2000 pesetas, por el armador don Manuel Arrojas, que se negó a percibir interés alguno por su préstamo, y 3000 pesetas con el cinco por ciento de interés, Por Doña Arsenia Fernández del Viso, popular estanquera de Sabugo. Con ese dinero y con el crédito concedido por la ferretería y materiales de construcción de los señores Vidal y Carreño (razón comercial ya extinguida), y establecida en el local que actualmente ocupa la Ferretería de Don José María Prada, se procedió a construir la primitiva rula, en la margen izquierda del muelle local, en terrenos cedidos desinteresadamente por Victoriano Fernández Balsera, constante benemérito protector de la sufrida clase pescadora. Sobre este terreno casi pegado a la empalizada del ferrocarril del norte, se construyó una sencilla edificación de madera, en cuya cima se instaló una pequeña campana cuyo tañido avisaba alas gentes de sabugo el arribo de la flota de bajura y de las contadísimas parejas de altura que en aquellas fechas tenían su base en nuestro puerto. Muchos han de recordar todavía, las escenas llenas de gracia y de ingenio de los que el reducido espacio de la cancha de subasta fue escenario la primitiva rula. Las pescaderas de Sabugo, no disciplinadas entonces, como hoy lo están, constituían con sus voces de protesta y salerosas ocurrencias, motivos más que sobrados para un sainete o para una novela de costumbres, con aquellas escenas en que la gracia, la donosura y el ingenio de Aurora la de Tadeo, María la Caresta, las Chaconas, la Pita, la Monxa, las Poretas, la Picuda, la Maizona, Dolores la Lluanco, Hermesenda, la Ramirona, la Macarra, Oliva el Cristo, Pacita, etc., constituían sabroso y picante motivo para los avilesinos, a quienes la novedad de la rula y el espectáculo esmaltado de ocurrentes decires, expresados las más de las veces con “vistas a la galeria”, empujaban hacia la primitiva rula, en las horas del atardecer.
Al socaire de aquel edificio chiquito y grato, en el que los viejos mareantes avilesinos apretaron fuertes lazos de unión para defensa de sus intereses, descansaban los días en que los elementos rizaban las aguas del Cantábrico, impidiendo la salida de lanchas y barcos, los marineros de Sabugo, remeros de pelo en pecho y pescadores arriscados que profesaban especial devoción a su patrona la “Virgen de las Mareas”, cuya cofradía, en sus comienzos, tuvo asiento en la secular Iglesia de Santo Tomás, en la que, presididos por el párroco, celebraba sus juntas en el atrio situado a la derecha de la llamada puerta de “Doña Sancha”, y en cuyo lugar se conserva aún la mesa de piedra sobre la que tantos acuerdos se habían escrito. Esos marineros, sumidos la mayoría de ellos en la vorágine fatal que a nadie y nada perdona, eran Tadeo, Pacho Careste, Romanones, Malín, Candín, Colás el de Severiana, Valeriano, el Pito, el Chucho, José María Corrales, Los Picudos, Manolo Arrojas, Vior, Languay y otros muchos más cuyos nombres escapan a nuestra memoria. Ellos con sus “marexeaes”, hacían digno “pendant” a aquel cuadro abigarrado, en el morir de las tardes, mientras ellas, las pescaderas, tan hábiles en la respuesta oportuna y rezumante de salero, como notabilísimas cantantes, entonaban a coro viejas canciones, ya olvidadas muchas de ellas, por desgracia, para el folklore local, como aquellas: “Adiós Pepita mía”, “Pescadora, pescadora” , “Narcisita”, “Bitelera”, etc.
Eran entonces los encargados de la rula Hipólito Arias y Gregorio Rodríguez.
Este primer edificio del gremio de marineros, solera del actual Pósito de pescadores “Virgen de las Mareas”, se inauguró el día 20 de Mayo de 1920, y su junta rectora la constituían, con su presidente Tadeo Fernández, Eloy Hevia como tesorero, José López González como secretario y, vocales, Argimiro Fernández, Francisco Arnilla, Pedro Cuervo y Alfredo Fernández.
Una de las primeras adquisiciones de la flamante rula, fue la de una báscula y, la primera campana, que se instaló sobre la sencilla espadaña del edificio, fue donada, por el siempre bien recordado avilesino Don Ángel Álvarez González.
En 1928, la explanación de terrenos para el ferrocarril estratégico de la costa, constituyó un serio problema para la rula, ya que aquellas obras obligaban a esta, al desmantelamiento de su edificio; pero para resolver este asunto de tan vital importancia, ahí estaba el bueno de Victoriano Fernández Balsera, quien les proporcionó nuevo y más extenso terreno muy cerca del anterior emplazamiento, sin más pago que el de 10 pesetas anuales, como canon, cantidad idéntica a la que ya venía percibiendo por el emplazamiento primitivo. Y no paró en esta nueva facilidad de aportación desinteresada y solícita el señor Balsera, sino que donó a la rula 7000 pesetas, que en concepto de indemnización habían sido hechas por el estado como consecuencia de la expropiación del terreno para el ferrocarril estratégico.

jueves, 15 de febrero de 2018

¿ESCLAVOS EN AVILES?

1490, Marzo, 31, Sevilla.
Los Reyes Católicos, mandan a Juan de Herrera, contino de su casa, vaya con un escribano a Palos y Huelva y reintegre ocho esclavos que están en poder de vecinos de dichas villas a Gómez Arias, vecino de Avilés, a quien corresponden por haberlos tomado a súbditos portugueses, en ejecución de carta de represalia que posee.
A.G.S. Registro General del Sello fol. 466
Don Fernando e Doña Isabel, etc..., a vos Juan de Herrera contino de nuestra casa, salud e graçia.
Sepades que Gómez Arias, vezino de la villa de Avilés, nos fizo relaçión por su petiçión que ante nos en el nuestro consejo presentó, diziendo que por nos le fué dada una nuestra carta executoria para el liçençiado de Lobo, ya defunto, nuestro alcalde que fué en la dicha nuestra corte, e que por la dicha nuestra carta mandóse que le fuesen entregados çiertos esclauos y esclauas que están en poder de Gullelmo Lebrón de la Fuente, ingles estante en la villa de Huelua, e en poder de Ferrand Gentil, vezino de Palos, que son ocho esclauos e esclauas que auian seydo en ellos secrestados e se fallaron en su poder de los que auian seydo represaos a çiertos portugueses, de los quales dichos esclauos tenía el dicho Guillelmo çinco, el dicho Ferrand Gentil tres; e que como quiera que por su parte fue requerido el dicho liçençiado que le fiçiese entrega de los dichos ocho esclauos que así estauan en poder de los suso dichos secrestados, e los que él deuia de auer para en cuenta de las seisçientas mil mrs. que por nos le fueron mandadas pagar de la marca e represaria qué auia fecho en los dichos portugueses, diz aquél liçençiado, con dilazión y por cabusa de su muerte non gelos entregó e questán en poder del dicho Ferrand Gentil e de Guillelmo, los quales comoquiera que diz que por él haqn seydo requeridos que gelos dé y entregue, non lo ha requerido fazer, poniendo a ellos sus escusas e dilaçiones indiuidas; e que así si passase quel resçibiría en ello grand agrauio e dapno. E nos soplicó e pidiópor merçed sobrello les mandásemos prouer y remediar con justiçia o como la nuestra merçed fuese, e nos touímoslo por bién.
Por que vos mandamos que luego vades a las dichas villa de Huelua e Palos e tomedes e saquedes de poder de los dichos Ferrand Gentil e Guillelmo Lebrón los dichos ocho esclauos y esclauas que así en su poder fueron secrestados e los dedes e entreguedes al dicho Goméz Arias o a quién su poder para ello ouiere, con las costas que verdaderamente fallardes que a cabsa e culpa dellos el dicho Gómez Arias ha fecho en seguimiento deste negoçio. E si vos non quieren dar nin entregar los dichos esclauos e esclauas luego que por vos fueren requeridos, nos vos mandamos que fagades entrega e secuçión por ellos en sus personas e bienes, e de los mrs. por que fueren vendidos fagades pago al dicho Gómez Arias o al que su poder para ello ouiere, del valor verdadero que valgan los dichos esclauos, con las dichas costas. A los quales dichos Ferrand Gentil e Guillelmo Lebrón mandamos que vos den o entreguen los dichos esclauos que así en su poder fueron secrestados, o el valor dellos, a los plazos e so las penas que vos de nuestra parte les pusierdes e mandardes por nos, las quales nos por la presente les ponemos e auemos por puestas. e es nuestra merçed e voluntad que estedes en fazer lo suso dicho con la yda y estada e buelta a nuestra corte veinte días, e que ayades e lleuedes cada día dellos para vuestro salario e mantenimiento e de un escriuano que con vos vaya, ante quién pase lo suso dicho, dozientos e veinte mrs. los quales ayades e lleuedes e vos sean pagados de los bienes de los dichos Ferrand Gentil e Guillelmo Lebrón, para los quales auer e cobrar delllos e de sus bienes e les fazer qualesquier presiones e execuçíones e ventas e remates de bienes, para cada cosa e parte de lo suso dicho por esta nuestra carta vos fazemos nuestro juez mero exento e vos damos [ poder] complido con todas las incidençias e dependençias, emergençias e anexidades e conexidades; e si para fazer e conplir e executar lo suso dicho, favor o ayuda ouiéredes de menester, por esta nuestra carta mandamos a los conçejos, justiçias, regidores, caualleros, escuderos, ofiçiales e omes buenos de las dichas villas de Palos e Huelua e otras qualesquier personas, que vos lo den e fagan dar e que en ello vos non pongan nin consientan poner enbargo nin impedimento alguno. E los unos nin los otros non fagades nin fagan ende ál so pena de la nuestra merçed e de diez mil mrs. para la nuestra cámara e fisco a cada uno por quién fincare de lo así fazer. E demás, etc.
Fecha XXXI días de março, año del Nasçimiento del Nuestro Saluador Jhesu Christo de mil e quatroçientos e nouenta años.
Don Aluaro - Joanes dotor- Amdrés dotor- Antonius dotor- Yo Alonso del Mármol, etc.
(Extraido de "Gómez Arias Mercader de Avilés" de Eloy Benito Ruano - Ridea 1975)

viernes, 9 de febrero de 2018

SUBMARINOS EN AVILES




Extracto de un articulo de Francisco Mellen Blanco en la Revista del bollo del 2007:  
Buscar entre los papeles, documentos y fotos antiguas de lo que pude salvar del archivo de mi abuelo, siempre da agradables sorpresas. La mayoría de las fotografias están hechas en el primer tercio del siglo pasado, aunque alguna de ellas tal vez sea de finales del XIX. 
He seleccionado una fotografia que muy pocos avilesinos con vida puedan reconocer. En ella aparecen dos submarinos saliendo de la dársena de San Juan de Nieva embocando la ría rumbo a alta mar.
Desconocía la fecha de cuando estuvieron los submarinos en Avilés y, apesar de consultar a muchos avilesinos, nadie me dió dato alguno, porque la mayoría no tenían noticias de la visita de los mismos.
Decidí entonces consultar en Madrid a mi amigo el contraalmirante José-Ignacio Gonzalez-Aller, antiguo director del Museo Naval, experto en submarinos. El me dió un par de pistas: los submarinos eran de la clase B (formada por 6 unidades, B-1 a B-6), y que su visita por el mar cantábrico fue antes de 1936. Seguí mis investigaciones en los archivos de la Armada, y no conseguí localizar el dato de su arribada en Avilés.
Recientemente y gracias ami amigo Marcelo Gago, que colabora conmigo en trabajos sobre la historia avilesina, me envió un recorte de prensa que encontró despues de varios meses de búsqueda en la Voz de Avilés, del domingo 8 de Junio de 1930. Dice así:
"A las seis y media de la tarde de ayer entraron en nuestro puerto procedentes de Viveiro, cuatro submarinos tipo B de la base naval del Ferrol, que recorren en viaje de prácticas parte de la costa cantábrica.
Desplaza cada sumergible 750 toneladas y componen el total de la dotación 124 hombres entre jefes, oficiales, clases y marineria. Manda la flotilla el capitan de corbeta don Casimiro Carre Ichicarro.

viernes, 2 de febrero de 2018

HUELGA EN EL PUERTO EN 1970

Publicado en la España Republicana en septiembre de 1970:

-          5 de Agosto: Los muelles comerciales del puerto de Avilés han sufrido un súbito e inesperado paro, al no acudir los obreros al nombramiento de las jornadas extras, es decir después de las cinco de la tarde. Fue afectada la carga de una serie de buques en la zona llamada de Raices. Se calcula en 2500 a 3000 toneladas, especialmente minerales y carbones las que no pudieron ser cargadas o descargadas.

-          8 de Agosto: Por tercer día consecutivo los portuarios de Avilés no acuden al llamamiento de las horas extras

-          11 de Agosto: En la tarde de ayer volvieron a fallar al llamamiento de las horas extras los portuarios de Avilés.
          

martes, 16 de enero de 2018

sábado, 13 de enero de 2018

SOBRE LA ADUANA EN 1851



En la Revista España Histórica en Marzo de 1851

 Real Orden habilitando la aduana de Avilés para la importación de géneros, frutos y efectos de las colonias de América:

 Ilustrísimo, señor: visto lo espuesto por el ayuntamiento de la villa de Avilés en solicitud de que so habilite su aduana para la importación de géneros,  frutos y efectos de las colonias de América, y considerando conveniente acceder á ella, si bien no es posible aumentar por este año los gastos que ocasione el aumento del personal necesario, S,M, se ha servido habilitar dicha aduana en los términos pretendidos bajo la condición de que el ayuntamiento entregue mensual y anticipadamente en tesorería por lo que queda de año la cantidad correspondiente al sueldo de 5000 rs. para pagar un auxiliar de vista que se nombrará para aquella aduana.

 Es también la voluntad de S.M. que el contador de la misma, asista con aquel funcionario a los reconocimientos de los artículos que se presenten al despacho, hasta que al formarse los presupuestos generales para el año próximo puedan incluirse, si asi se considera, los gastos de esta habilitación.

 De Real Orden lo digo a V.I. para los efectos correspondientes. Dios guarde a V.I. muchos años. Madrid 22 de Marzo de 1851.-. Bravo Murillo. Señor Director General de Aduanas y Aranceles